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    April 20

    A million dollar baby

     
    A pesar de ser una película de boxeo, "a million dollar baby", es más que una encasillada celebración del espíritu físico y humano de sobrevivencia. Escrita linealmente y sin giros argumentativos; es decir, sin los trucos cinematográficos que se están usando actualmente para entretener sin presentar contenido, destaca por su emotividad que tampoco desemboca en melcocha. Clint Eastwood realizó, una vez, más un film que aspira a ser conmovedor sin necesidad de presentar lloriqueos.
     
    Diferentes planos-personajes se entrelazan en la historia: el deseo de una chica por ser alguien (Maggie), un exboxeador (Scrap, el narrador) que peleó prolongadamente hasta perder un ojo, y un entrenador (Frankie) que intenta ser estable y práctico en los últimos años de su vida, después de haber triunfado en el medio, pero alejado de su hija y deseando estar con ella. En ambientes sombríos, con la pobreza enmarcando cada escena, las peleas brillan como momentos plenos en donde la protagonista lucha a plenitud. Ninguno de los 3 personajes tiene familia a su lado, ni pareja, y hasta los sitios íntimos para cada uno de ellos parecen mezquinos. Los sueños son el único refugio que les queda: actuales para Maggie, pasados para los otros dos. Los lazos afectivos se confunden con los laborales y es que son los únicos reales. Son seres abandonados, inmersos en sus sueños futuros o en sus recuerdos logrados. En común tienen que todos pierden la apuesta que alguna vez jugaron: Frankie quedó lejos de su hija, Scrap perdió el ojo, y al final tragicamente, Maggie queda totalmente paralítica. La lealtad existente entre ellos se debe también a la complicidad de pertenecer al grupo de personas que se arriesga por completo. Al final, la película no pretende ser una lección de vida, sino encarnar en los protagonistas el impredecible juego del destino, resaltando el valor de las relaciones humanas: no como un medio, sino como un fin.

    Sitio de amor

    Un poema de Jaime Sabines:

     

    SITIO DE AMOR

    Sitio de amor, lugar en que he vivido
    de lejos, tú, ignorada,
    amada que he callado, mirada que no he visto,
    mentira que me dije y no he creído:
    en esta hora en que los dos, sin ambos,
    a llanto y odio y muerte nos quisimos,
    estoy, no sé si estoy, ¡si yo estuviera!,
    queriéndote, llorándome, perdido.

    (Esta es la última vez que yo te quiero.
    En serio te lo digo.)

    Cosas que no conozco, que no he aprendido,
    contigo, ahora, aquí, las he aprendido.

    En ti creció mi corazón.
    En ti mi angustia se hizo.
    Amada, lugar en que descanso,
    silencio en que me aflijo.

    ( Cuando miro tus ojos
    pienso en un hijo. )

    Hay horas, horas, horas, en que estás tan ausente
    que todo te lo digo.

    Tu corazón a flor de piel, tus manos,
    tu sonrisa perdida alrededor de un grito,
    ese tu corazón de nuevo, tan pobre, tan sencillo,
    y ese tu andar buscándome por donde yo no he ido:

    todo eso que tu haces y no haces a veces
    es como para estarse peleando contigo.

    Niña de los espantos, mi corazón caído,
    ya ves, amada, niña, que cosas digo.

     

    April 06

    Like a rolling stone

     
     
    El problema no es serle fiel a una persona para evitar la infidelidad. Ni que aparezcan más personas para que alguien te sea infiel. Lo mismo pasa con las ideas. No es que una idea aparezca de pronto y opaque a la anterior. Ni que un proyecto sea tan motivante como para dejar a todos los demás proyectos. Porque posibles parejas, ideas, proyectos y lugares están disponibles siempre, con la "disponibilidad" habitual: Trabajo, Engaños, Vocación, Dinero, Suerte, etc. Pero hay oferta ... con limitantes sociales, económicas, etc. Pero algo hay.
     
    La idea de que todas esas cosas se desgastan y hay que cambiarlas me parece insatisfactoria. Aunque tiene buenos puntos de argumentación. La  palabra "diversión" viene de variedad; así lo divertido es lo variado. La experimentación en ese caso es todo. Y al final, el más divertido es el que se probó más zapatos y se acabó más suelas. Lo malo es que lo feliz no coincide con lo divertido totalmente. La vacuidad no siempre se llena quitándose y poniéndose una nueva experiencia. La realización personal, al menos para algunos, no representa un tour por distintas cumbres.
     
    Quizá, lo que ocurre es que enfrentamos demasiados retos algunas veces, y otras veces experimentamos con mucha frecuencia o demasiado profundamente alguno. Y cambiamos de meta. Lo hacemos, algunas veces, soñadoramente: esperando la felicidad; pienso por ejemplo, en las veces en que alguien me ha sustituido por otra persona. Algunas otras, con un sentido práctico: Es más sencillo prepararse para maratón que para 100 mts planos a los 35 años. Otras veces, simplemente la experiencia, es inaguantable. Es como jugar una partida de ajedrez a ciegas, contra sí mismo (excelente cuento el de Stefan Zweig!), la complejidad y la profundidad nos atrae pero nos abruma. Esos casos son "peligrosos": las pasiones profundas dejan, al desaparecer, preguntas grandes: de identidad y de sentido. Es increíble, pero los que nos comprometimos con una vocación, los que amamos profundamente, los que nos embriagamos hasta el fondo, los que adoramos una ideología o perseguimos con temeridad el sueño de tener un BMW, los que parecíamos más (estúpida o concienzudamente) convencidos, somos los que estamos, en ocasiones, like a rolling stone... en todo el confuso sentido de Bob Dylan.