February 23
Por cierto, ya aprobé otros 2 exámenes de calificación de área (álgebra y probabilidad) con lo que he aprobado 3 áreas y estoy muy, muy contento. Me encantaría celebrarlo, pero ya saben que aunque me gustan las fiestas y reuniones, soy malísimo organizándolas y tengo poder nulo de convocatoria. Así que si alguien tiene un regalo o sugerencia, nomás digan!
Después de leer a Alberto Caeiro pasó tiempo. Pero ahora, he continuado con Ricardo Reis y estoy feliz. Encontré este link (que tiene mucho de Pessoa, en portugués y español): http://www.fpessoa.com.ar
Y ahora un poema de Ricardo Reis,
Vem Sentar-te Comigo
Ven a sentarte conmigo, Lidia, a la orilla del río. Sosegadamente miremos su curso y aprendamos Que la vida pasa, y no estamos de manos enlazadas. (Enlacemos las manos.)
Después pensemos, niños adultos, que la vida Pasa y no queda, nada deja y nunca regresa, Va para un mar muy lejano, para el pie del Destino, Más lejos que los dioses.
Desenlacemos las manos, porque no vale la pena cansarnos. Quiera gocemos, quiera no gocemos, pasamos como el rio. Más vale saber pasar silenciosamente Y sin desasosiegos grandes.
Sin amores, ni odios, ni pasiones que levanten la voz, Ni envidias que den demasiado movimiento a los ojos, Ni cuidados, porque si los tuviera el río siempre correría, Y siempre llegaria al mar.
Amémosnos tranquilamente, pensando que podríamos, Si quisiésemos, cambiar besos y abrazos y caricias, Mas qué más vale estar sentados al pie uno del otro Oyendo correr el río y viéndolo.
Recojamos flores, toma tú a ellas y déjalas En el cuello, y que su perfume suavice el momento — Este momento en que sosegadamente no creemos en nada, Paganos inocentes de la decadencia.
Al menos, si fuera sombra antes, te acordarías de mí después Sin que mi recuerdo te arda o te hiera o te mueva, Porque nunca enlazamos las manos, ni nos besamos Ni fuimos más que niños.
Y si antes que yo lleves el óbolo al barquero sombrío, Yo nada tendré que sufrir al acordarme de tí. Serás suave en la memoria recordándote así — a la orilla del río, Pagana triste y con flores en el regazo.
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Odes De Ricardo Reis Ricardo Reis 12-6-1914 |
February 15
Regresé a las pencas. Veníamos huyendo de ese Don Serafino y sus eses, largas y provocadoras, como le gustaba pronunciarlas. Porque a lso niños que se portan mal es lo´que más les toca: regaños divertidos que desembocan en piteras huidas para convertirse finalmente en relatos aún más piteros (porque se ahogan en el jadeo!). Regresé a las pencas y pensamos que podíamos dormir ahí. Lo hicimos y ahí terminó todo.